• Usuaria destacada: María Sánchez
Blog: Madres cabreadas
Ciudad: Murcia, España
Primera publicación: Enero de 2011
María estudió Derecho y ejerce como abogada en su propio despacho desde hace 14 años. Es esposa de un marido maravilloso y madre de tres fieras que la hacen feliz y llenan su vida por completo. Inconformista y protestona, nunca quiere quedarse con la primera respuesta. Le indignan las injusticias y se empeña en intentar cambiar las cosas que no le gustan. Le apasiona la etapa que le está tocando vivir ahora: la maternidad. Es sensible y le encanta llegar a las demás madres y padres transmitiendo sus vivencias a través de su blog, Madres cabreadas.
¿Qué te hizo animarte a crear el blog?
En realidad, todo empezó con una cuenta de Twitter hace algo más de tres años, con el usuario @madrescabreadas, un nombre muy apropiado para el caso y que es totalmente responsabilidad de mi marido. Fue él quien me propuso que lanzara mis quejas al mundo en vez de rumiarlas en casa, pero, como algunas no me cabían en los 140 caracteres de un tweet, decidí expandir mi canal de comunicación y me abrí un blog con el mismo nombre para dar rienda suelta a mis cabreos.
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¿Cómo crees que han ido evolucionando los contenidos?
Empezó siendo una vía de escape de cabreos, muchas veces en clave de humor, y un canal para hacer activismo por causas que considero justas, como la conciliación de la vida personal y la familiar. Poco a poco, y a raíz del nacimiento de mi tercer hijo, Leopardito, fue convirtiéndose en algo más personal, en un medio para compartir mis vivencias como madre de familia numerosa que se empeña en dar lactancia prolongada sin querer renunciar a su faceta profesional y que, además, quiere hacerlo todo bien. Una madre que, a pesar de todo, tropieza y cae, pero se vuelve a levantar, y que lo cuenta a ratitos en su blog porque eso la ayuda a seguir luchando. Ahora me encanta contar cómo mis hijos van aprendiendo —y yo con ellos—, cómo afrontamos los problemas que van surgiendo en sus vidas, cómo lo pasamos bien en familia haciendo planes donde todos tenemos cabida. Por eso, recientemente he añadido secciones al blog como «Planes con niños», donde comparto excursiones u otras actividades que hemos hecho con los peques, «La Salita de la Abuela», donde doy voz a mi madre en sus experiencias como abuela de mis tres fieras, o «Recomendaciones», donde hablo de productos o servicios que he probado con mi familia y doy mi opinión sobre ellos.
¿Tienes una organización más o menos fija o vas escribiendo en función de tus propias vivencias con tus hijos?
Yo soy muy impulsiva. De repente, me viene una idea a la mente y me tengo que levantar de la cama para volcarla y, hasta que no termino, no vuelvo a la realidad. Escribo desde el corazón, incluso a veces desde las entrañas, y otras toco temas dolorosos o sensibles que me remueven por dentro tanto a mí como a mis lectores. Algunas dicen que me atrevo a contar cosas que no todo el mundo se atrevería, pero que a todas nos pasan. Como veis, no tengo organización. Además, cuando escribo una entrada, si la guardo en borradores, parece que me está quemando hasta que la publico.
¿Qué has aprendido de la experiencia en estos tres años?
He aprendido que ser auténtica es mi mejor baza. Escribir un blog me ha reafirmado como mujer y como madre, dentro y fuera de él. Me ha dado seguridad en mí misma para la vida 1.0 y me ha dado la oportunidad de enriquecerme con las experiencias de otras personas.
¿Estás en contacto con otros padres y madres blogueros?
Continuamente, a través de las redes sociales. Son mi apoyo y me aportan cada día más de lo que imaginan. Me han enseñado mucho: sus experiencias me ayudan a elegir lo que quiero y lo que no quiero para mi familia. Nos preguntamos dudas, intercambiamos información, nos movemos juntos cuando queremos protestar por alguna injusticia y nos ayudamos incluso traspasando los límites del mundo 2.0.
¿Qué consejos básicos darías para conciliar la vida profesional con la familiar?
Que conste que la primera que tiene que aplicarse los consejos soy yo, cada día, pero serían: tener claras las prioridades, discernir entre lo principal y lo accesorio, ser consciente de tus propios límites, escuchar a quienes te quieren, pedir ayuda y dejarse ayudar. No somos heroínas: nadie nos lo puede exigir, ni nosotras tenemos por qué hacerlo. Darte permisos, perdonarte los fallos y no buscar la perfección es esencial: todos somos humanos. También es muy importante buscar tiempo para hacer lo que te gusta: es tu espacio y lo necesitas. Y, por encima de todo, amar con toda tu alma a los tuyos.
Foto: María Sánchez

      Usuaria destacada: María Sánchez

      Blog: Madres cabreadas

      Ciudad: Murcia, España

      Primera publicación: Enero de 2011

      María estudió Derecho y ejerce como abogada en su propio despacho desde hace 14 años. Es esposa de un marido maravilloso y madre de tres fieras que la hacen feliz y llenan su vida por completo. Inconformista y protestona, nunca quiere quedarse con la primera respuesta. Le indignan las injusticias y se empeña en intentar cambiar las cosas que no le gustan. Le apasiona la etapa que le está tocando vivir ahora: la maternidad. Es sensible y le encanta llegar a las demás madres y padres transmitiendo sus vivencias a través de su blog, Madres cabreadas.

      ¿Qué te hizo animarte a crear el blog?

      En realidad, todo empezó con una cuenta de Twitter hace algo más de tres años, con el usuario @madrescabreadas, un nombre muy apropiado para el caso y que es totalmente responsabilidad de mi marido. Fue él quien me propuso que lanzara mis quejas al mundo en vez de rumiarlas en casa, pero, como algunas no me cabían en los 140 caracteres de un tweet, decidí expandir mi canal de comunicación y me abrí un blog con el mismo nombre para dar rienda suelta a mis cabreos.

      ¿Cómo crees que han ido evolucionando los contenidos?

      Empezó siendo una vía de escape de cabreos, muchas veces en clave de humor, y un canal para hacer activismo por causas que considero justas, como la conciliación de la vida personal y la familiar. Poco a poco, y a raíz del nacimiento de mi tercer hijo, Leopardito, fue convirtiéndose en algo más personal, en un medio para compartir mis vivencias como madre de familia numerosa que se empeña en dar lactancia prolongada sin querer renunciar a su faceta profesional y que, además, quiere hacerlo todo bien. Una madre que, a pesar de todo, tropieza y cae, pero se vuelve a levantar, y que lo cuenta a ratitos en su blog porque eso la ayuda a seguir luchando. Ahora me encanta contar cómo mis hijos van aprendiendo y yo con ellos—, cómo afrontamos los problemas que van surgiendo en sus vidas, cómo lo pasamos bien en familia haciendo planes donde todos tenemos cabida. Por eso, recientemente he añadido secciones al blog como «Planes con niños», donde comparto excursiones u otras actividades que hemos hecho con los peques, «La Salita de la Abuela», donde doy voz a mi madre en sus experiencias como abuela de mis tres fieras, o «Recomendaciones», donde hablo de productos o servicios que he probado con mi familia y doy mi opinión sobre ellos.

      ¿Tienes una organización más o menos fija o vas escribiendo en función de tus propias vivencias con tus hijos?

      Yo soy muy impulsiva. De repente, me viene una idea a la mente y me tengo que levantar de la cama para volcarla y, hasta que no termino, no vuelvo a la realidad. Escribo desde el corazón, incluso a veces desde las entrañas, y otras toco temas dolorosos o sensibles que me remueven por dentro tanto a mí como a mis lectores. Algunas dicen que me atrevo a contar cosas que no todo el mundo se atrevería, pero que a todas nos pasan. Como veis, no tengo organización. Además, cuando escribo una entrada, si la guardo en borradores, parece que me está quemando hasta que la publico.

      ¿Qué has aprendido de la experiencia en estos tres años?

      He aprendido que ser auténtica es mi mejor baza. Escribir un blog me ha reafirmado como mujer y como madre, dentro y fuera de él. Me ha dado seguridad en mí misma para la vida 1.0 y me ha dado la oportunidad de enriquecerme con las experiencias de otras personas.

      ¿Estás en contacto con otros padres y madres blogueros?

      Continuamente, a través de las redes sociales. Son mi apoyo y me aportan cada día más de lo que imaginan. Me han enseñado mucho: sus experiencias me ayudan a elegir lo que quiero y lo que no quiero para mi familia. Nos preguntamos dudas, intercambiamos información, nos movemos juntos cuando queremos protestar por alguna injusticia y nos ayudamos incluso traspasando los límites del mundo 2.0.

      ¿Qué consejos básicos darías para conciliar la vida profesional con la familiar?

      Que conste que la primera que tiene que aplicarse los consejos soy yo, cada día, pero serían: tener claras las prioridades, discernir entre lo principal y lo accesorio, ser consciente de tus propios límites, escuchar a quienes te quieren, pedir ayuda y dejarse ayudar. No somos heroínas: nadie nos lo puede exigir, ni nosotras tenemos por qué hacerlo. Darte permisos, perdonarte los fallos y no buscar la perfección es esencial: todos somos humanos. También es muy importante buscar tiempo para hacer lo que te gusta: es tu espacio y lo necesitas. Y, por encima de todo, amar con toda tu alma a los tuyos.

      Foto: María Sánchez