• Usuaria de Tumblr destacada: Rebeca Hoyos
Blog: Apostando la ciudad
Ciudad de origen: Lima, Perú
Ciudad actual: México D.F., México
Primera publicación: Marzo de 2010
Rebeca es bachiller en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo por la Universidad de San Martín de Porres de Lima. Esta fotógrafa afincada en México, donde estudió el primer año de fotografía profesional en la Academia de Artes Visuales (AAVI), comparte con otra compañera de profesión el timón de Terroncito de Azúcar, una pequeña empresa especializada en retratos infantiles y de familia.
¿Por qué decidiste abrir un blog de fotografía?
Al principio, mi blog no era exclusivamente de fotografía: compartía diálogos, poemas, capturas de mis películas favoritas y algunas fotos que tomaba de forma muy simple y documental durante mis días de reportera policial en Lima. Poco a poco, en paralelo a como fue creciendo mi interés por la fotografía (empecé a descubrir lo visual que era no solo en el trabajo, sino también en mi vida cotidiana), fui abandonando todo lo demás y dejé exclusivamente mis fotos. Lo de la fotografía explotó cuando decidí llevar a cabo mis estudios profesionales en México, a donde vine —aunque suene cursi decirlo— por amor.
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¿Hacia dónde crees que va evolucionando tu estilo?
Mi fotografía siempre intenta mostrar un mundo en el límite entre mis fantasías y la realidad. Esas fantasías se alimentan de cosas muy diversas: desde recuerdos de los dibujos animados de mi niñez hasta películas de Tarantino. Lo que más hice al inicio fueron autorretratos donde jugaba con la sensualidad (a falta de modelos, me utilizaba a mí misma para experimentar y practicar) y fotografías de viajes en las que prestaba atención a los detalles. La idea era contar solo parte de la historia y dejar al espectador con la inquietud de qué más habría pasado. Aunque creo que mi estilo no ha variado demasiado, el gran quiebre de todo fue ser madre. Desde mi embarazo, comencé a ver mi vida y el mundo con un nuevo «filtro» de dulzura. Creo que esa es la mezcla interesante que tienen las fotos del proyecto que comparto con una colega, también madre, llamado Terroncito de Azúcar. Disfrutamos muchísimo de trabajar con bebés y familias: las fotos que hacemos capturan la espontaneidad, el amor y la alegría de las personas. Es un trabajo realmente bello, porque comparten con nosotras toda esa energía maravillosa en cada sesión.
¿Cómo se vive el proceso de retratar un embarazo?
Con mi propio embarazo practiqué mucho, así que creo que eso me da una ventaja para saber cómo lograr que una futura mamá se sienta lista para ser fotografiada. Creo que las mujeres deben saberse bellas siempre y el embarazo es un momento mágico que las hace verse realmente especiales. Cada mujer vive su embarazo de forma distinta: me ha tocado desde la futura mamá tímida hasta la que ya estaba lista para hacer un desnudo. Lo genial es que, desde la experiencia propia, puedo conectar rápidamente con cada una y también saber cuáles son esos detalles que debemos cuidar en las fotos para que la mamá se vea y se sienta hermosa.
¿Qué consejos darías a otras personas interesadas en la profesión?
Sé que sin los primeros cursos de fotografía que realicé en la AAVI mis fotos no hubieran avanzado nunca, pero también creo que se puede «entrenar el ojo» de forma autodidacta. Ver fotografías diariamente de buenos fotógrafos y no tan buenos es un gran ejercicio, un buen momento que se puede extender durante horas y horas, sin darte cuenta. Otra cosa importante es aprender a mirar prestando atención a los detalles. La suma de ambas, creo yo, siempre da un buen resultado, no importa si se tiene una cámara profesional o una digital compacta y simple. 
¿Tienes algún proyecto profesional en el horizonte?
Hace solo cinco meses que creamos nuestro proyecto, Terroncito de Azúcar, por lo que mi compañera y yo estamos enfocadas en impulsarlo para que sea más conocido en México D.F. Tengo algunos proyectos fotográficos en mente que incluyen a mi niña y sus juguetes. Conforme vaya avanzando, los iré subiendo en Apostando la ciudad, que es mi blog personal.
Llevas más de 4 años en Tumblr. ¿Por qué elegiste esta plataforma?
Me enamoré de Tumblr, de su dinamismo y, en especial, de sus temas, que dejan apreciar tan bien las fotografías. Es más, tengo un blog secreto donde subo fotos de la vida cotidiana de mi hija Agustina constantemente y que espero que dentro de 16 años ella pueda ver como un registro alucinante de su vida día a día.
Foto: Rebeca Hoyos

      Usuaria de Tumblr destacada: Rebeca Hoyos

      Blog: Apostando la ciudad

      Ciudad de origen: Lima, Perú

      Ciudad actual: México D.F., México

      Primera publicación: Marzo de 2010

      Rebeca es bachiller en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo por la Universidad de San Martín de Porres de Lima. Esta fotógrafa afincada en México, donde estudió el primer año de fotografía profesional en la Academia de Artes Visuales (AAVI), comparte con otra compañera de profesión el timón de Terroncito de Azúcar, una pequeña empresa especializada en retratos infantiles y de familia.

      ¿Por qué decidiste abrir un blog de fotografía?

      Al principio, mi blog no era exclusivamente de fotografía: compartía diálogos, poemas, capturas de mis películas favoritas y algunas fotos que tomaba de forma muy simple y documental durante mis días de reportera policial en Lima. Poco a poco, en paralelo a como fue creciendo mi interés por la fotografía (empecé a descubrir lo visual que era no solo en el trabajo, sino también en mi vida cotidiana), fui abandonando todo lo demás y dejé exclusivamente mis fotos. Lo de la fotografía explotó cuando decidí llevar a cabo mis estudios profesionales en México, a donde vine —aunque suene cursi decirlo— por amor.

      ¿Hacia dónde crees que va evolucionando tu estilo?

      Mi fotografía siempre intenta mostrar un mundo en el límite entre mis fantasías y la realidad. Esas fantasías se alimentan de cosas muy diversas: desde recuerdos de los dibujos animados de mi niñez hasta películas de Tarantino. Lo que más hice al inicio fueron autorretratos donde jugaba con la sensualidad (a falta de modelos, me utilizaba a mí misma para experimentar y practicar) y fotografías de viajes en las que prestaba atención a los detalles. La idea era contar solo parte de la historia y dejar al espectador con la inquietud de qué más habría pasado. Aunque creo que mi estilo no ha variado demasiado, el gran quiebre de todo fue ser madre. Desde mi embarazo, comencé a ver mi vida y el mundo con un nuevo «filtro» de dulzura. Creo que esa es la mezcla interesante que tienen las fotos del proyecto que comparto con una colega, también madre, llamado Terroncito de Azúcar. Disfrutamos muchísimo de trabajar con bebés y familias: las fotos que hacemos capturan la espontaneidad, el amor y la alegría de las personas. Es un trabajo realmente bello, porque comparten con nosotras toda esa energía maravillosa en cada sesión.

      ¿Cómo se vive el proceso de retratar un embarazo?

      Con mi propio embarazo practiqué mucho, así que creo que eso me da una ventaja para saber cómo lograr que una futura mamá se sienta lista para ser fotografiada. Creo que las mujeres deben saberse bellas siempre y el embarazo es un momento mágico que las hace verse realmente especiales. Cada mujer vive su embarazo de forma distinta: me ha tocado desde la futura mamá tímida hasta la que ya estaba lista para hacer un desnudo. Lo genial es que, desde la experiencia propia, puedo conectar rápidamente con cada una y también saber cuáles son esos detalles que debemos cuidar en las fotos para que la mamá se vea y se sienta hermosa.

      ¿Qué consejos darías a otras personas interesadas en la profesión?

      Sé que sin los primeros cursos de fotografía que realicé en la AAVI mis fotos no hubieran avanzado nunca, pero también creo que se puede «entrenar el ojo» de forma autodidacta. Ver fotografías diariamente de buenos fotógrafos y no tan buenos es un gran ejercicio, un buen momento que se puede extender durante horas y horas, sin darte cuenta. Otra cosa importante es aprender a mirar prestando atención a los detalles. La suma de ambas, creo yo, siempre da un buen resultado, no importa si se tiene una cámara profesional o una digital compacta y simple. 

      ¿Tienes algún proyecto profesional en el horizonte?

      Hace solo cinco meses que creamos nuestro proyecto, Terroncito de Azúcar, por lo que mi compañera y yo estamos enfocadas en impulsarlo para que sea más conocido en México D.F. Tengo algunos proyectos fotográficos en mente que incluyen a mi niña y sus juguetes. Conforme vaya avanzando, los iré subiendo en Apostando la ciudad, que es mi blog personal.

      Llevas más de 4 años en Tumblr. ¿Por qué elegiste esta plataforma?

      Me enamoré de Tumblr, de su dinamismo y, en especial, de sus temas, que dejan apreciar tan bien las fotografías. Es más, tengo un blog secreto donde subo fotos de la vida cotidiana de mi hija Agustina constantemente y que espero que dentro de 16 años ella pueda ver como un registro alucinante de su vida día a día.

      Foto: Rebeca Hoyos