• Usuaria de Tumblr destacada: Emma Espejo
Blogs: Emma Espejo, The Lonely Walkers
Ciudad: Barcelona, España
Primera publicación: Marzo de 2010
Emma es fotógrafa o, como ella prefiere, contadora de historias. Esta apasionada de la literatura y el inglés se licenció en Filología Inglesa mientras aprendía su actual profesión de forma autodidacta. Es autora de un pequeño libro de fotografía y de una exposición en Barcelona, además de cocreadora de The Lonely Walkers, un blog que nace con la intención de unir a fotógrafos y escritores. Aunque disfruta trabajando sola, le gustaría que el mundo de la fotografía no fuera tan individualista, por paradójico que suene. Busca ofrecer una mirada distinta de las cosas, entre lo melancólico y lo clásico, con un punto optimista y feliz.
¿Cómo empezaste en esto de la fotografía?
No sé cuál fue el momento exacto. Me gustaba hacer fotos “diferentes”, y tenía mucha influencia visual del cine y de los fotógrafos clásicos. Me gustaría poder decir que crecí con una Leica colgada del cuello, pero no fue así; más bien tenía un libro en una mano y una libreta con mis historias en la otra. Quería contarlas, y tiendo mucho hacia lo visual, así que soñaba con ser directora de cine. El tiempo congeló las imágenes que veía y las convirtió en fotografías, mediante las que podía capturar momentos y sensaciones. Me gustan más esos instantes que paran el mundo y te rozan la piel. Técnicamente, empecé cuando mi hermano me pidió que hiciera las fotos de su boda. Fue todo muy familiar. Mi padre se compró una pequeña réflex para la ocasión, que después me quedé yo. A partir de ahí, comencé a sentir más curiosidad por ver las cosas que podía hacer con ella y quise aprender a reflejar aquello que veía con tanta claridad en mi mente.
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Trabajas bastante como fotógrafa de boda. ¿Crees que la gente busca ahora una forma diferente de contar su historia?
Para mí la fotografía de boda es un arte único. Es un retrato de uno de los días más felices de dos personas y hay muchas emociones, sentimientos, miradas y detalles que se han cuidado con delicadeza. Afortunadamente, cada vez más se da forma a ese día de una manera más personal, y no mediante un modelo preestablecido: las parejas ponen mucho de ellas mismas en su boda, y eso da mucho juego. La fotografía artística de boda muestra todo eso y, sí, es una forma diferente de contar su historia: no son solo imágenes. Además, ellos muestran y comparten su felicidad con los demás: ese es el motor para construir un mundo mejor.
¿Cómo surgió la idea de crear The Lonely Walkers?
Sin dejar de lado mi pasión por contar historias, The Lonely Walkers nació en colaboración con una amiga, Marta Favro, para enseñar lo que aprendíamos. A parte de fotógrafa, he sido y soy profesora. A veces, cuando tenía dudas, no recibía respuestas, así que pensé que sería un buen lugar para compartir aquello que sabíamos y que íbamos aprendiendo por el camino, porque ambas somos personas que necesitan expresarse de forma creativa. También queríamos unir a fotógrafos y escritores (las dos somos apasionadas de la literatura) para saber qué hacían y por qué lo hacían, qué había en el mundo que los llevara a crear algo único y personal. Al fin y al cabo, todo creador es un individuo que al principio se encuentra solo (de ahí el “lonely”), divagando y caminando (“walker”) por campos desconocidos, aprendiendo y descubriendo nuevas perspectivas.
¿Hay algún proyecto o serie de la que estés particularmente orgullosa?
Esta es la pregunta del “hijo favorito”. Las fotografías se pueden clasificar como “individuos” (esa foto que hiciste aquel día que te gusta tanto y te recuerda tantas cosas) o series (aquella colección que se convirtió en una exploración personal hacia el interior y el exterior). Estoy orgullosa de mis autorretratos: son los que más me han enseñado de fotografía, ya que me mostraron mi estilo y me permitieron experimentar, atreverme y saber qué buscaba (sensaciones, básicamente). Como serie, la más reciente, City of lights, porque es mi juego personal con la luz. Me permite convertirme en una “lonely walker” (caminante solitaria) sin ser vista, espiar a la gente desde fuera y ver qué pasa dentro, además de observar cómo se ve ese “fuera” desde dentro. No tengo claro si sé lo que significa todavía, pero creo que consiste en derrumbar las fronteras del individualismo, mezclarlo en un todo y hacerte parte él. Es una serie que creo que nunca acabará. También estoy muy orgullosa de mis blancos y negros y, por último, de mis analógicas, porque las revelo yo; es puro amor al arte.
¿Hacia dónde te gustaría enfocar tu futuro profesional?
Ser fotógrafa es lo que más feliz me hace. En lo profesional, me encanta conseguir ese mismo efecto en otras personas con mis fotos, así que me gustaría seguir haciendo bodas, sesiones… Algunos incluso me explican la importancia de realizar esas fotos como trabajo personal, porque han llevado a cabo un proceso interior y ahora se sienten mejor, se aceptan y quieren verlo reflejado en las fotos. Su respuesta al comprobar el resultado es la mejor de las recompensas, así que de momento me encanta fotografiar a otros para poner mi granito de arena. Ellos harán algo bueno con esa felicidad. Mi fotografía más personal la publico, la expongo si se da el caso y la vendo si alguien la quiere, pero no tengo intención de fabricarla en serie ni de pensar que debo hacer tal colección u otra.
Foto: Emma Espejo

      Usuaria de Tumblr destacada: Emma Espejo

      Blogs: Emma Espejo, The Lonely Walkers

      Ciudad: Barcelona, España

      Primera publicación: Marzo de 2010

      Emma es fotógrafa o, como ella prefiere, contadora de historias. Esta apasionada de la literatura y el inglés se licenció en Filología Inglesa mientras aprendía su actual profesión de forma autodidacta. Es autora de un pequeño libro de fotografía y de una exposición en Barcelona, además de cocreadora de The Lonely Walkers, un blog que nace con la intención de unir a fotógrafos y escritores. Aunque disfruta trabajando sola, le gustaría que el mundo de la fotografía no fuera tan individualista, por paradójico que suene. Busca ofrecer una mirada distinta de las cosas, entre lo melancólico y lo clásico, con un punto optimista y feliz.

      ¿Cómo empezaste en esto de la fotografía?

      No sé cuál fue el momento exacto. Me gustaba hacer fotos “diferentes”, y tenía mucha influencia visual del cine y de los fotógrafos clásicos. Me gustaría poder decir que crecí con una Leica colgada del cuello, pero no fue así; más bien tenía un libro en una mano y una libreta con mis historias en la otra. Quería contarlas, y tiendo mucho hacia lo visual, así que soñaba con ser directora de cine. El tiempo congeló las imágenes que veía y las convirtió en fotografías, mediante las que podía capturar momentos y sensaciones. Me gustan más esos instantes que paran el mundo y te rozan la piel. Técnicamente, empecé cuando mi hermano me pidió que hiciera las fotos de su boda. Fue todo muy familiar. Mi padre se compró una pequeña réflex para la ocasión, que después me quedé yo. A partir de ahí, comencé a sentir más curiosidad por ver las cosas que podía hacer con ella y quise aprender a reflejar aquello que veía con tanta claridad en mi mente.

      Trabajas bastante como fotógrafa de boda. ¿Crees que la gente busca ahora una forma diferente de contar su historia?

      Para mí la fotografía de boda es un arte único. Es un retrato de uno de los días más felices de dos personas y hay muchas emociones, sentimientos, miradas y detalles que se han cuidado con delicadeza. Afortunadamente, cada vez más se da forma a ese día de una manera más personal, y no mediante un modelo preestablecido: las parejas ponen mucho de ellas mismas en su boda, y eso da mucho juego. La fotografía artística de boda muestra todo eso y, sí, es una forma diferente de contar su historia: no son solo imágenes. Además, ellos muestran y comparten su felicidad con los demás: ese es el motor para construir un mundo mejor.

      ¿Cómo surgió la idea de crear The Lonely Walkers?

      Sin dejar de lado mi pasión por contar historias, The Lonely Walkers nació en colaboración con una amiga, Marta Favro, para enseñar lo que aprendíamos. A parte de fotógrafa, he sido y soy profesora. A veces, cuando tenía dudas, no recibía respuestas, así que pensé que sería un buen lugar para compartir aquello que sabíamos y que íbamos aprendiendo por el camino, porque ambas somos personas que necesitan expresarse de forma creativa. También queríamos unir a fotógrafos y escritores (las dos somos apasionadas de la literatura) para saber qué hacían y por qué lo hacían, qué había en el mundo que los llevara a crear algo único y personal. Al fin y al cabo, todo creador es un individuo que al principio se encuentra solo (de ahí el “lonely”), divagando y caminando (“walker”) por campos desconocidos, aprendiendo y descubriendo nuevas perspectivas.

      ¿Hay algún proyecto o serie de la que estés particularmente orgullosa?

      Esta es la pregunta del “hijo favorito”. Las fotografías se pueden clasificar como “individuos” (esa foto que hiciste aquel día que te gusta tanto y te recuerda tantas cosas) o series (aquella colección que se convirtió en una exploración personal hacia el interior y el exterior). Estoy orgullosa de mis autorretratos: son los que más me han enseñado de fotografía, ya que me mostraron mi estilo y me permitieron experimentar, atreverme y saber qué buscaba (sensaciones, básicamente). Como serie, la más reciente, City of lights, porque es mi juego personal con la luz. Me permite convertirme en una “lonely walker” (caminante solitaria) sin ser vista, espiar a la gente desde fuera y ver qué pasa dentro, además de observar cómo se ve ese “fuera” desde dentro. No tengo claro si sé lo que significa todavía, pero creo que consiste en derrumbar las fronteras del individualismo, mezclarlo en un todo y hacerte parte él. Es una serie que creo que nunca acabará. También estoy muy orgullosa de mis blancos y negros y, por último, de mis analógicas, porque las revelo yo; es puro amor al arte.

      ¿Hacia dónde te gustaría enfocar tu futuro profesional?

      Ser fotógrafa es lo que más feliz me hace. En lo profesional, me encanta conseguir ese mismo efecto en otras personas con mis fotos, así que me gustaría seguir haciendo bodas, sesiones… Algunos incluso me explican la importancia de realizar esas fotos como trabajo personal, porque han llevado a cabo un proceso interior y ahora se sienten mejor, se aceptan y quieren verlo reflejado en las fotos. Su respuesta al comprobar el resultado es la mejor de las recompensas, así que de momento me encanta fotografiar a otros para poner mi granito de arena. Ellos harán algo bueno con esa felicidad. Mi fotografía más personal la publico, la expongo si se da el caso y la vendo si alguien la quiere, pero no tengo intención de fabricarla en serie ni de pensar que debo hacer tal colección u otra.

      Foto: Emma Espejo